Nos gustaba divertirnos.
Nos gustaba reírnos de los demás.
Tener nuestro mundo aparte en el que entrabamos tras intoxicarnos un poco.
Nos gustaba arriesgar,pasarnos de la raya.
Nos gustaba pensar que éramos inmortales.
Que nada podía con nosotros.
Y acabamos metidos en esto.
En esta mierda.
Ahora,tan solo dos años después faltan ya la mitad.
Por cada un he derramado un océano de lagrimas.
Aún recuerdo con toda claridad sus caras,sus crestas,el ruido de sus botas desgastadas contra el suelo de esta ciudad.
Éramos nosotros,con ganas de pelea y unos cuántos gramos de alguna mierda en los bolsillos.
Ahora miro atrás y todo está manchado de sangre,de la suya,de la nuestra.
Quiero que sepáis,si podéis oirme que aun seguimos saliendo en vuestro honor.
E incluso ahora,que noto el bate de algún cerdo golpear contra mi espalda y un par de pies contra mi cara.
Ahora que oigo los gritos del resto,ahora que todo se apaga,no me arrepiento de nada.
Daría cada uno de los golpes que dimos otras cien veces más.
Porque nos gustaba divertirnos.
Porque somos inmortales.

No hay comentarios:
Publicar un comentario