domingo, 29 de enero de 2012

Y no poder abrazarle por el simple pacer de hacerlo.

Le veo y es como si el fuese el mundo,mi mundo.
Como si el Sol me acariciase la piel e hiciera que me olvidara de frío,como si no hubiera padres,ni cortes en el brazo,ni hambre,ni lagrimas por la noche ahogadas con una almohada;ni mentiras.
Es como si las estrellas fuesen sustituidas por sus ojos,
como si sus palabras fuesen mi canción favorita,querer oírla una y otra vez.
Como darle una calada eterna a un porro,sentir como eres más feliz,como el tiempo pasa si casi percibirlo.
Es como si un torrente de agua fresca atravesase mi garganta en una tarde de verano,como las que pierdo con él,observando como sus labios se curvan y dejan escapar la melodía de su risa,que hace que solo pueda reír al escucharla.
Es como una hoguera y una taza de chocolate caliente en una noche de invierno a la interperie.

Pero también es como si cogieran mi corazón y lo pisotearan,como si mis imperfecciones fuesen lo único que ve,como si mis palabras y mi personalidad fuesen demasiado estúpidas para él,como si me tiraran una y otra vez cubos de agua fría cuando hace frío.
Como si el miedo al rechazo me susurrara con voz jocosa que no puedo tener esos ojos,ni esos labios,que nunca podré enredar las manos en su pelo,ni abrazarle por el simple placer de hacerlo.

lunes, 16 de enero de 2012

Lagrimas entre silencio y almohadas con tu nombre.

No sabes lo difícil que se me hace dormir sola por las noches.
Rodeada de tanta soledad y silencio.
No sabes lo que me cuesta no bautizar mi almohada cada noche,quizás con tu nombre,quizá con el de otra persona.
Y abrazarlo pensando que te tengo entre mis brazos.
Queriéndome, dándome compañía en esta horrible casa.
Esta casa en la que estoy sola,sin nadie que se moleste en venir y pararse a conocerme.

Espero que no te enfades si te digo que la mayoría de las noches duermo abrazada a ti.
Me imagino tu calor,tus respiración y tus latidos.
Tu brazo a mi alrededor, ayudándome a aguantar las lágrimas,lo único real en esta escena.
Siempre rodeada de tu silencio,su silencio y mi soledad.

Y olvidarte de todo.

Coge tu tubo de cáncer.
Sabes lo que es.
Pero no te importa.
Vas a morir igualmente.
Toda esa mierda entra en tu organismo,pero te relaja.
Y eso es lo que necesitas,evasión.
Huir de todo sin pensar ni un momento que dejas atrás.
Y olvidarte de todos.
Para dejar de darle importancia a la vida.

sábado, 14 de enero de 2012

La droga definitiva.

Hace tanto frío.
El dolor es demasiado fuerte,el efecto de las drogas se pasa lentamente.
Y lentamente vuelves a caer.
La  muerte es demasiado pesada.
Pero su sonrisa te llena,te consuela.
Te sana,te hace olvidar.
Los momentos a su lado se vuelven un tesoro que recuerdas cada día,para que no se te olvide ni un solo detalle.
Las cosas son más fáciles cuando está.
Te da fuerzas para levantarte en medio de la caída.
Su presencia lo cambia todo.
Le da color a las cosas más oscuras.
Las palabras que te dirige son cálidas y confortables como la luz del sol,cuando te da de frente en un tarde de invierno.
Pero procuras que no se entere,aunque tu sonrisa sea cada vez más evidente.
Aunque seguramente ya lo sepa.
Tienes demasiado miedo de que haga que su sonrisa,la única droga que te mantiene tranquila,te deje de hacer efecto y caigas lenta y definitivamente.

lunes, 9 de enero de 2012

El momento perfecto.

Huele a tostadas y a café en polvo.
Es lo primero que notas al despertar.
Abres los ojos y la luz te hiere por un momento.
Ese delicioso olor.
Te inclinas y observas a tu alrededor.
No es tu habitación,pero la conoces perfectamente.
En ella has pasado los mejores momentos de tu vida.
Son tus recuerdos favoritos,los que saboreas cuando el día ha ido mal.
Cuando te insultan en casa o cuando tu propia madre tu cruza la cara.
Y sobre la mullida cama de esta bendita habitación estás tumbada,tan solo arropada por una cálida manta.
Los recuerdos de la noche anterior te recorren y te hacen soltar un suspiro.
En ese momento llega,con la cresta en una posición extraña,tan solo con un calcetín y unos calzoncillos.
Lleva una bandeja y una expresión de concentración,que solo pone cuando algo de verdad le importa.
Entonces levanta la vista y te mira.
Lleva un porro en la oreja y se ha puesto tu sonrisa favorita.
Te juras a ti misma que es el momento perfecto,que no se puede mejorar,pero entonces susurra vacilante:
-Ojalá pudieras ver lo bonita que eres.